Antonio está preocupado. Nos sentamos frente al campamento y empieza a contar: en la última feria no ganaron mucho, el motor de la furgoneta se volvió a estropear y hoy no sale a recoger chatarra.
Desde hace días tiene que arreglar varias cosas de la caravana y no entiende el mal humor y los reproches que últimamente hay en casa. Antonio está preocupado por cosas inmediatas, de hoy; por eso cuando le pregunto si piensa en el futuro abre los ojos como si no tuviera opción.
"Y qué tal en el cole?", le pregunto. "Yo me esfuerzo pero parece que no lo suficiente para el profesor", responde. Y sonrio aliviada de que eso también le preocupe. Porque, aunque no lo parezca y tenga preocupaciones de mayor, Antonio tiene 16 años.
martes, 19 de octubre de 2010
viernes, 6 de agosto de 2010
Palabreando
- Vamos a ver, cuál de vosotras me dice una palabra que tenga las cinco vocales.
Silencio. Nos miramos. Somos una maestra y dos periodistas. Levanto la mano entusiasmada.
- Lo tengo: murciélago.
- Esa es la que todo el mundo sabe. Decidme más.
Volvemos a pensar y -espero que por el ruido del ir y venir de la gente en el Centro Abierto- no damos con ninguna palabra.
- Colúmpiate. Aurelio. Numerario. Eucalipto. Hipotenusa. Y la mejor de todas: educación. Con cinco 'e': entretenerse. Con cinco 'i': dificilísimo.
En cinco minutos nos ha dado un buen repaso. La otra periodista y la maestra se van. Sonrío, le coloco bien la gorra y nos sentamos a mirar un reportaje sobre pobreza publicado hace poco y en el que aparece como protagonista.
- "Si hay algo que no querías que saliera o que no es correcto, dímelo. Explica que tienes 70 años, que llegaste a Cataluña de pequeño y que fuiste barbero. También dice que pasaste 10 años en la cárcel por robo y que ahora tienes una pensión de 300 euros."
"Está bien", responde. Sus ojos ya no sonríen como siempre. Y entonces me coge bolígrafo, no para escribir versos o juegos de palabras como hace muchas veces, sino para dejar su voz junto al reportaje: "Yo he cumplido prisión y mi paga no me da". Nos levantamos, salimos, nos abrazamos y nos vamos cada uno por su lado.
miércoles, 7 de julio de 2010
This is BCN (la que le da la vuelta al mensaje)
lunes, 5 de julio de 2010
Frases en tiempos de crisis
En una callejuela del Raval, una señora a un hombre que dobla la esquina:
Media hora antes, un compañero de Arrels comenta con cara de preocupación:
De camino a casa se me aparece la solución mesiánica para superar la situación:
- "¿Puedes invitarme a tomar algo? ... A ti te fían..."
Media hora antes, un compañero de Arrels comenta con cara de preocupación:
- "Vienen tiempos difíciles. Durante mucho tiempo la gente se ha relajado, nos hemos relajado, y ahora toca trabajar mucho y bien."
De camino a casa se me aparece la solución mesiánica para superar la situación:
jueves, 1 de julio de 2010
La palabra contra la pobreza
Manuela tiene cuatro hijos y vive en una caravana de poco más de tres metros. Viven de lo que cada día recogen de la chatarra. También sale cada día a buscar chatarra Cisco, que este verano se ha quedado aquí porque el gasoil está caro y no le sale a cuenta marcharse. Y José, que con 17 años acompaña cada tarde a su padre a recoger chatarra y muchos fines de semana va a las ferias a vender globos.
Conozco a varias personas que viven en naves y chabolas y algunas de las necesidades que tienen: que les cuesta llegar a final de mes, que se esfuerzan para que sus hijos vayan al cole, que algunas tienen ayudas sociales y otras no. Hay historias de madres que se han formado y ahora trabajan de cocineras, de chavales que dudan sobre si seguir estudiando o hacer un minicurso profesional porque en casa el bolsillo aprieta.
En toda España, miles de personas viven en chabolas y caravanas; sólo en Madrid, en la Cañada Real, hay casi 40.000. Seguro que todas ellas comparten muchas necesidades, pero no estoy tan segura de que todas actúen igual.
Digo esto porque hace unos minutos un reportaje en la tele ha hecho un repaso de los poblados chabolistas que hay en todo el Estado y la idea central ha sido que en todos estos lugares el protagonista es la droga; así, a lo bestia, metiendo a todos en el mismo saco y sin diferenciar.
De refilón se ha dicho que muchos no tienen agua, pero sí se ha hecho hincapié con un lenguaje alarmista que a algunos de estos sitios no se atreve a llegar el transporte público. También se ha hablado de desalojos, aunque nadie ha hablado del derecho que todos tenemos a una vivienda digna ni de las causas estructurales que han llevado a esas familias a vivir así y las alternativas integrales que puede haber.
Hay medios y medios, programas y programas, pero la responsabilidad individual de los periodistas es decisiva para informar con rigor y sensibilizar sobre las desigualdades que nos rodean. La palabra es importante para luchar contra la pobreza y explicar que nos puede afectar a todos. Si no, que se lo digan a las miles de personas en toda Europa que ya forman parte de una nueva clase social formada por personas con trabajo pero que no llegan a final de mes.
PD. Para saber más sobre la Cañada Real podéis leer los últimos post de Lápices para la Paz.
Conozco a varias personas que viven en naves y chabolas y algunas de las necesidades que tienen: que les cuesta llegar a final de mes, que se esfuerzan para que sus hijos vayan al cole, que algunas tienen ayudas sociales y otras no. Hay historias de madres que se han formado y ahora trabajan de cocineras, de chavales que dudan sobre si seguir estudiando o hacer un minicurso profesional porque en casa el bolsillo aprieta.
En toda España, miles de personas viven en chabolas y caravanas; sólo en Madrid, en la Cañada Real, hay casi 40.000. Seguro que todas ellas comparten muchas necesidades, pero no estoy tan segura de que todas actúen igual.
Digo esto porque hace unos minutos un reportaje en la tele ha hecho un repaso de los poblados chabolistas que hay en todo el Estado y la idea central ha sido que en todos estos lugares el protagonista es la droga; así, a lo bestia, metiendo a todos en el mismo saco y sin diferenciar.
De refilón se ha dicho que muchos no tienen agua, pero sí se ha hecho hincapié con un lenguaje alarmista que a algunos de estos sitios no se atreve a llegar el transporte público. También se ha hablado de desalojos, aunque nadie ha hablado del derecho que todos tenemos a una vivienda digna ni de las causas estructurales que han llevado a esas familias a vivir así y las alternativas integrales que puede haber.
Hay medios y medios, programas y programas, pero la responsabilidad individual de los periodistas es decisiva para informar con rigor y sensibilizar sobre las desigualdades que nos rodean. La palabra es importante para luchar contra la pobreza y explicar que nos puede afectar a todos. Si no, que se lo digan a las miles de personas en toda Europa que ya forman parte de una nueva clase social formada por personas con trabajo pero que no llegan a final de mes.
PD. Para saber más sobre la Cañada Real podéis leer los últimos post de Lápices para la Paz.
martes, 15 de junio de 2010
This is BCN (la invisible)
La imagen no es muy buena pero vale la pena observarla. Es una casa que me encuentro a menudo y donde viven unas 30 personas. Todas inmigrantes sin regularizar, la mayoría hombres, que no encuentran trabajo y que cada día salen con carritos de la compra a recoger chatarra. Siempre que paso por delante observo los zapatos en las repisas de las ventanas y, a veces, los brazos que se asoman como en busca de aire y espacio.

No hace mucho, la policía se presentó en la casa con los encargados de un famoso supermercado y requisó los carritos. Me pregunto qué opciones tienen.
No hace mucho, la policía se presentó en la casa con los encargados de un famoso supermercado y requisó los carritos. Me pregunto qué opciones tienen.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)