viernes, 16 de abril de 2010

Felicidades, Miquel

Cuando nos hemos saludado esta mañana me ha dicho que no había dormido mucho la noche anterior, pero no lo parecía. Con su sonrisa sincera, su mirada viva y su conversación directa (y como siempre, a un ritmo frenético) Miquel se ha plantado delante de los periodistas, compañeros del cómic y de Arrels y ha presentado su cómic: Miguel, 15 años en la calle.

Parirlo le ha costado dos años en los que ha tenido que revivir muchos momentos y situaciones, para dibujarlas y darles voz. Dos años más los quince que se pasó en la calle y otros tantos de remontada. Se dice rápido, pero los trazos de sus dibujos revelan lo contrario...



PD. Aquí encontráis las primeras viñetas del cómic y aquí uno de los capítulos.

lunes, 22 de marzo de 2010

Para esto y mucho más, voluntariado!

Organizar actividades para 45 chavales los sábados por la mañana, 816 horas.

Dar clases de repaso a 22 niños y niñas todos los martes, 420 horas.

Jugar al futbol algunas tardes de los jueves, 52 horas.

Quedar con los adolescentes y hablar de lo que los inquieta, 72 horas.

Visitar a las familias en sus camiones y caravanas y tomar un café mientras te explican cómo están, 200 horas.

Acompañar a varias familias a salir de la exclusión no tiene precio. Para esto y mucho más, voluntariado!

***
PD. Cálculo a la baja de las horas dedicadas por 20 personas en 2009 a voluntariado en un proyecto social.

jueves, 18 de marzo de 2010

"No recuerdo cuándo fue la última vez que tomé un café en un bar"

Me lo decía ayer Manuela: "No me acuerdo cuándo fue la última vez que me tomé un café en un bar o una cafetería. En casa nos acordamos cuando, antes de que naciera el pequeño (hace cuatro años), nos fuimos mi marido, mis hijos y yo al Mc Donald's y nos comimos una hamburguesa. Pero ¡qué caro! ¡y los chicos no tenían suficiente con una!"

¡! Una sola frase que me devuelve a la realidad para darle importancia a cosas cotidianas como salir a tomar un café, y poder pagártelo, acompañado de tu gente.

** Manuela vive en una caravana en Barcelona. Su nombre es inventado.

lunes, 8 de marzo de 2010

This is BCN (nevada)

Desde el balcón de casa y sin agallas para salir a la calle...





martes, 1 de diciembre de 2009

Indignación

"¡Esto no puede ser! ¿Sabes los arcos de la calle x? Desde hace días hay una señora que duerme allí. Ayer por la noche bajé a verla, hacía muchísimo frío y ella seguía ahí! Se lo acabo de contar a la trabajadora social, a ver si alguien puede ir a ver a la señora, porque eso no debería ocurrir. Si hace falta... ¡voy al regidor a contárselo en persona!"

Esto me lo contaba indignadísimo J. esta tarde. J. viene al centro a abierto casi todos los días. Él también vive en situación de exclusión.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Voluntarios y entidades, ¿quién debe adaptarse?

En cuatro años, en nuestra entidad hemos pasado de ser cuatro o cinco voluntarios a unos veinte. Para nosotros ha sido un gran cambio: hemos buscado nuevas maneras de organizarnos, estamos aprendiendo a comunicarnos y a gestionar los conflictos que aparecen y, en el camino, hemos puesto en marcha nuevas actividades. Eso lo hemos hecho entre las 20 personas, todas voluntarias.

En este proceso, a principio de curso nos planteamos crear un mini-plan de voluntariado de la entidad. La idea es contar con una persona de referencia que haga el seguimiento de los voluntarios que ya formamos parte y que mantenga un primer encuentro con personas interesadas en ser nuevos voluntarios para explicarles la labor de la entidad, la realidad de las familias con las que colaboramos, las necesidades que tenemos...

El mini-plan está resultando ser bastante útil: se ha incorporado una nueva voluntaria, otras dos personas que vinieron a la reunión informativa han visto que no es el voluntariado que buscan, y otra nos ha hecho reflexionar.

El caso es el siguiente: una persona con bastante experiencia como educadora desea participar como voluntaria en el refuerzo escolar. Sólo puede un día a la semana pero la actividad se hace otro día. Tampoco está muy de acuerdo en que el refuerzo se haga a las siete de la tarde, que es cuando los voluntarios pueden porque trabajan y estudian, pero también cuando los chavales han bajado el nivel de atención.

Como nos interesa mucho su perfil, le decimos que una posibilidad sería dar clases de refuerzo a una adolescente que lo necesita, y que podría hacerlo el día que le va bien. Pero después nos echamos atrás porque creemos que una persona que llega como voluntaria primero debe participar en las actividades que ya tenemos en marcha, conocer la realidad de los niños y niñas y hacerse con el funcionamiento de la entidad. Además, pensamos que algunas actividades necesitan de voluntarios que lleven más tiempo colaborando, no porque sean más listos o guapos, sino porque la actividad requiere un mayor conocimiento del contexto.

Esta tarde hemos llamado a la posible voluntaria y le hemos dicho que de momento no será posible que empiece los días que a ella le van bien. Le hemos propuesto colaborar formándonos a los voluntarios. Pero me da la sensación que no se lo ha tomado muy bien...