domingo, 20 de noviembre de 2016

Segundas partes siempre fueron buenas

La tortuga boba intenta reiniciarse de nuevo. Sí, sí, hablo de este blog, que hace tiempo (demasiado) que no se actualiza. No os lo creeréis, pero aunque no he publicado nada en años, he redactado cientos de 'entradas' y textos que se han quedado en mi cabeza.

Iré poco a poco, con la calma, porque tampoco quiero estresarme ;) Me apetece hablar de comunicación social, de iniciativas comunitarias que se gestan en mi ciudad, de realidades más o menos invisibles, de detalles diarios que me hacen sonreír o me dejan boquiabierta, de voluntariado...

Así que, ¡ahí voy!

Pd. Por cierto, hoy es el día internacional de la infancia y recomiendo leer este informe de la fundación Educo con la opinión de más de 6.000 niños y niñas de todo el mundo sobre la educación.

sábado, 25 de junio de 2011

SOS para los payasos de hospital!

Soy de las que opina que hay que tener 'narices' para enfundarse la bata blanca, visitar a los niños que están en un hospital y utilizar la risa como herramienta terapéutica. Pallapupas hace eso desde hace 10 años, en 16 centros sanitarios.

La crisis y los recortes en salud, sin embargo, han puesto en peligro su labor y en julio dejarán de repartir sonrisas en el hospital Parc Taulí de Sabadell, donde 6.000 niños y niñas reciben cada año la visita de estos doctores-payasos. Para evitarlo, la entidad ha puesto en marcha una campaña de recogida de fondos.



La iniciativa de Pallapupas me parece magnífica. Es sencilla, clara en su mensaje, tiene un objetivo muy específico y, con pocos recursos y haciendo uso de las nuevas tecnologías, llega a la gente y la invita a participar.

sábado, 21 de mayo de 2011

jueves, 2 de diciembre de 2010

This is BCN (la chatarrera)

En camión, con un carrito del supermercado, con carro de la compra, en bicicleta arrastrando un pequeño remolque, o con artilugios como éste:

Son algunas de las formas de recoger chatarra en la ciudad. Impresiona ver a entre 20 y 30 chicos organizándose con sus carritos para ir a la chatarra. Impresiona ver cada vez más carritos atados a las farolas. Impresiona cuando te explican que la policía llegó con un responsable del supermercado que quería recuperar sus carros.

lunes, 29 de noviembre de 2010

En el ascensor

Subiendo al tercer piso de la Llar, coincido con Carlos:
- ¿Cómo estás? -le pregunto.
- Vivo.
Mi cara se convierte en algo así como 0_0.

Y continua: "No creas que ha sido tan fácil. A veces no nos damos cuenta de lo difícil que es".

Carlos vivió varios años en las calles de Barcelona. Desde hace dos tiene un hogar.

martes, 19 de octubre de 2010

Antonio está preocupado

Antonio está preocupado. Nos sentamos frente al campamento y empieza a contar: en la última feria no ganaron mucho, el motor de la furgoneta se volvió a estropear y hoy no sale a recoger chatarra.

Desde hace días tiene que arreglar varias cosas de la caravana y no entiende el mal humor y los reproches que últimamente hay en casa. Antonio está preocupado por cosas inmediatas, de hoy; por eso cuando le pregunto si piensa en el futuro abre los ojos como si no tuviera opción.

"Y qué tal en el cole?", le pregunto. "Yo me esfuerzo pero parece que no lo suficiente para el profesor", responde. Y sonrio aliviada de que eso también le preocupe. Porque, aunque no lo parezca y tenga preocupaciones de mayor, Antonio tiene 16 años.

viernes, 6 de agosto de 2010

Palabreando

- Vamos a ver, cuál de vosotras me dice una palabra que tenga las cinco vocales.

Silencio. Nos miramos. Somos una maestra y dos periodistas. Levanto la mano entusiasmada.

- Lo tengo: murciélago.

- Esa es la que todo el mundo sabe. Decidme más.

Volvemos a pensar y -espero que por el ruido del ir y venir de la gente en el Centro Abierto- no damos con ninguna palabra.

- Colúmpiate. Aurelio. Numerario. Eucalipto. Hipotenusa. Y la mejor de todas: educación. Con cinco 'e': entretenerse. Con cinco 'i': dificilísimo.

En cinco minutos nos ha dado un buen repaso. La otra periodista y la maestra se van. Sonrío, le coloco bien la gorra y nos sentamos a mirar un reportaje sobre pobreza publicado hace poco y en el que aparece como protagonista.

- "Si hay algo que no querías que saliera o que no es correcto, dímelo. Explica que tienes 70 años, que llegaste a Cataluña de pequeño y que fuiste barbero. También dice que pasaste 10 años en la cárcel por robo y que ahora tienes una pensión de 300 euros."

"Está bien", responde. Sus ojos ya no sonríen como siempre. Y entonces me coge bolígrafo, no para escribir versos o juegos de palabras como hace muchas veces, sino para dejar su voz junto al reportaje: "Yo he cumplido prisión y mi paga no me da". Nos levantamos, salimos, nos abrazamos y nos vamos cada uno por su lado.

miércoles, 7 de julio de 2010

This is BCN (la que le da la vuelta al mensaje)

En muchos balcones del Raval cuelgan pancartas como ésta:

Queremos un barrio digno


Y de repente, ¡zas! Alguien se reivindica y le da la vuelta al mensaje. Quizás deberíamos hacerlo más a menudo, ¿no?

Somos un barrio digno

lunes, 5 de julio de 2010

Frases en tiempos de crisis

En una callejuela del Raval, una señora a un hombre que dobla la esquina:
- "¿Puedes invitarme a tomar algo? ... A ti te fían..."


Media hora antes, un compañero de Arrels comenta con cara de preocupación:
- "Vienen tiempos difíciles. Durante mucho tiempo la gente se ha relajado, nos hemos relajado, y ahora toca trabajar mucho y bien."


De camino a casa se me aparece la solución mesiánica para superar la situación:

jueves, 1 de julio de 2010

La palabra contra la pobreza

Manuela tiene cuatro hijos y vive en una caravana de poco más de tres metros. Viven de lo que cada día recogen de la chatarra. También sale cada día a buscar chatarra Cisco, que este verano se ha quedado aquí porque el gasoil está caro y no le sale a cuenta marcharse. Y José, que con 17 años acompaña cada tarde a su padre a recoger chatarra y muchos fines de semana va a las ferias a vender globos.

Conozco a varias personas que viven en naves y chabolas y algunas de las necesidades que tienen: que les cuesta llegar a final de mes, que se esfuerzan para que sus hijos vayan al cole, que algunas tienen ayudas sociales y otras no. Hay historias de madres que se han formado y ahora trabajan de cocineras, de chavales que dudan sobre si seguir estudiando o hacer un minicurso profesional porque en casa el bolsillo aprieta.

En toda España, miles de personas viven en chabolas y caravanas; sólo en Madrid, en la Cañada Real, hay casi 40.000. Seguro que todas ellas comparten muchas necesidades, pero no estoy tan segura de que todas actúen igual.

Digo esto porque hace unos minutos un reportaje en la tele ha hecho un repaso de los poblados chabolistas que hay en todo el Estado y la idea central ha sido que en todos estos lugares el protagonista es la droga; así, a lo bestia, metiendo a todos en el mismo saco y sin diferenciar.

De refilón se ha dicho que muchos no tienen agua, pero sí se ha hecho hincapié con un lenguaje alarmista que a algunos de estos sitios no se atreve a llegar el transporte público. También se ha hablado de desalojos, aunque nadie ha hablado del derecho que todos tenemos a una vivienda digna ni de las causas estructurales que han llevado a esas familias a vivir así y las alternativas integrales que puede haber.

Hay medios y medios, programas y programas, pero la responsabilidad individual de los periodistas es decisiva para informar con rigor y sensibilizar sobre las desigualdades que nos rodean. La palabra es importante para luchar contra la pobreza y explicar que nos puede afectar a todos. Si no, que se lo digan a las miles de personas en toda Europa que ya forman parte de una nueva clase social formada por personas con trabajo pero que no llegan a final de mes.

PD. Para saber más sobre la Cañada Real podéis leer los últimos post de Lápices para la Paz.

martes, 15 de junio de 2010

This is BCN (la invisible)

La imagen no es muy buena pero vale la pena observarla. Es una casa que me encuentro a menudo y donde viven unas 30 personas. Todas inmigrantes sin regularizar, la mayoría hombres, que no encuentran trabajo y que cada día salen con carritos de la compra a recoger chatarra. Siempre que paso por delante observo los zapatos en las repisas de las ventanas y, a veces, los brazos que se asoman como en busca de aire y espacio.


No hace mucho, la policía se presentó en la casa con los encargados de un famoso supermercado y requisó los carritos. Me pregunto qué opciones tienen.

viernes, 16 de abril de 2010

Felicidades, Miquel

Cuando nos hemos saludado esta mañana me ha dicho que no había dormido mucho la noche anterior, pero no lo parecía. Con su sonrisa sincera, su mirada viva y su conversación directa (y como siempre, a un ritmo frenético) Miquel se ha plantado delante de los periodistas, compañeros del cómic y de Arrels y ha presentado su cómic: Miguel, 15 años en la calle.

Parirlo le ha costado dos años en los que ha tenido que revivir muchos momentos y situaciones, para dibujarlas y darles voz. Dos años más los quince que se pasó en la calle y otros tantos de remontada. Se dice rápido, pero los trazos de sus dibujos revelan lo contrario...



PD. Aquí encontráis las primeras viñetas del cómic y aquí uno de los capítulos.

lunes, 22 de marzo de 2010

Para esto y mucho más, voluntariado!

Organizar actividades para 45 chavales los sábados por la mañana, 816 horas.

Dar clases de repaso a 22 niños y niñas todos los martes, 420 horas.

Jugar al futbol algunas tardes de los jueves, 52 horas.

Quedar con los adolescentes y hablar de lo que los inquieta, 72 horas.

Visitar a las familias en sus camiones y caravanas y tomar un café mientras te explican cómo están, 200 horas.

Acompañar a varias familias a salir de la exclusión no tiene precio. Para esto y mucho más, voluntariado!

***
PD. Cálculo a la baja de las horas dedicadas por 20 personas en 2009 a voluntariado en un proyecto social.

jueves, 18 de marzo de 2010

"No recuerdo cuándo fue la última vez que tomé un café en un bar"

Me lo decía ayer Manuela: "No me acuerdo cuándo fue la última vez que me tomé un café en un bar o una cafetería. En casa nos acordamos cuando, antes de que naciera el pequeño (hace cuatro años), nos fuimos mi marido, mis hijos y yo al Mc Donald's y nos comimos una hamburguesa. Pero ¡qué caro! ¡y los chicos no tenían suficiente con una!"

¡! Una sola frase que me devuelve a la realidad para darle importancia a cosas cotidianas como salir a tomar un café, y poder pagártelo, acompañado de tu gente.

** Manuela vive en una caravana en Barcelona. Su nombre es inventado.

lunes, 8 de marzo de 2010

This is BCN (nevada)

Desde el balcón de casa y sin agallas para salir a la calle...





martes, 1 de diciembre de 2009

Indignación

"¡Esto no puede ser! ¿Sabes los arcos de la calle x? Desde hace días hay una señora que duerme allí. Ayer por la noche bajé a verla, hacía muchísimo frío y ella seguía ahí! Se lo acabo de contar a la trabajadora social, a ver si alguien puede ir a ver a la señora, porque eso no debería ocurrir. Si hace falta... ¡voy al regidor a contárselo en persona!"

Esto me lo contaba indignadísimo J. esta tarde. J. viene al centro a abierto casi todos los días. Él también vive en situación de exclusión.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Voluntarios y entidades, ¿quién debe adaptarse?

En cuatro años, en nuestra entidad hemos pasado de ser cuatro o cinco voluntarios a unos veinte. Para nosotros ha sido un gran cambio: hemos buscado nuevas maneras de organizarnos, estamos aprendiendo a comunicarnos y a gestionar los conflictos que aparecen y, en el camino, hemos puesto en marcha nuevas actividades. Eso lo hemos hecho entre las 20 personas, todas voluntarias.

En este proceso, a principio de curso nos planteamos crear un mini-plan de voluntariado de la entidad. La idea es contar con una persona de referencia que haga el seguimiento de los voluntarios que ya formamos parte y que mantenga un primer encuentro con personas interesadas en ser nuevos voluntarios para explicarles la labor de la entidad, la realidad de las familias con las que colaboramos, las necesidades que tenemos...

El mini-plan está resultando ser bastante útil: se ha incorporado una nueva voluntaria, otras dos personas que vinieron a la reunión informativa han visto que no es el voluntariado que buscan, y otra nos ha hecho reflexionar.

El caso es el siguiente: una persona con bastante experiencia como educadora desea participar como voluntaria en el refuerzo escolar. Sólo puede un día a la semana pero la actividad se hace otro día. Tampoco está muy de acuerdo en que el refuerzo se haga a las siete de la tarde, que es cuando los voluntarios pueden porque trabajan y estudian, pero también cuando los chavales han bajado el nivel de atención.

Como nos interesa mucho su perfil, le decimos que una posibilidad sería dar clases de refuerzo a una adolescente que lo necesita, y que podría hacerlo el día que le va bien. Pero después nos echamos atrás porque creemos que una persona que llega como voluntaria primero debe participar en las actividades que ya tenemos en marcha, conocer la realidad de los niños y niñas y hacerse con el funcionamiento de la entidad. Además, pensamos que algunas actividades necesitan de voluntarios que lleven más tiempo colaborando, no porque sean más listos o guapos, sino porque la actividad requiere un mayor conocimiento del contexto.

Esta tarde hemos llamado a la posible voluntaria y le hemos dicho que de momento no será posible que empiece los días que a ella le van bien. Le hemos propuesto colaborar formándonos a los voluntarios. Pero me da la sensación que no se lo ha tomado muy bien...

martes, 20 de octubre de 2009

La tela de araña

Imaginad que somos Spiderman y empezamos a tejer nuestra telaraña. Los primeros hilos de seda que lanzamos representan la casa a la que volvemos cada noche después de trabajar y la seguridad de que cenaremos y que tenemos a alguien que nos quiere y nos apoya.

Luego vienen los hilos que significan nuestras relaciones con amigos y conocidos y la posibilidad de acceder al médico y a los servicios sociales cuando lo necesitamos.

Los siguientes hilos de seda se tejen con un trabajo digno o, si no podemos trabajar por motivos de invalidez, con una pensión suficiente. La telaraña se completa con los hilos de nuestra salud -física y mental- y con la confianza de que, si nos sentimos mal, tendremos apoyo familiar y de los servicios públicos.

Ahora imaginad que perdemos nuestros poderes y un hilo de nuestra flamante seda se rompe porque hemos perdido el trabajo. No hay problema: el resto de hilos nos sostienen. Pero ¿y si al no encontrar trabajo nos desmotivamos y nos deprimimos? ¿y si esa depresión causa malestar en nuestros seres queridos y los perdemos?

También pueden romperse los hilos al divorciarnos y no tener una red social sólida, porque dejamos de cuidarnos la salud, porque tenemos una pensión no contributiva que no llega a los 400 euros al mes... Entonces la telaraña no aguanta el peso y podemos acabar viviendo en la calle.

Más o menos así explican en mi nuevo trabajo, en la fundación Arrels, el proceso por el que una persona sin hogar acaba en la calle. Vamos, que a todos nos podría afectar si no cuidamos los hilos de nuestra telaraña.

PD. La foto es de la Wikipedia.

jueves, 15 de octubre de 2009

¿Si no funciona es que hemos fracasado?

De camino a casa me he encontrado con Mariam. Hacía más de un año que no la veía, justo desde que acabé unas prácticas sobre temas de gestión de conflictos en una ONG que trabaja en el Raval.

Las prácticas las hice en un servicio de información a familias inmigrantes y vecinas del barrio que necesitan orientación para buscar trabajo, acceder a becas para el colegio de sus hijos, encontrar un piso no muy caro ni destartalado, etc.

Un día surgió la idea: ¿por qué no aprovechar que algunas madres están más implicadas para proponerles crear un grupo, formarse y colaborar asesorando a otros inmigrantes? Dicho y hecho. A la semana siguiente había siete mujeres, cada una de un país distinto y con su historia a cuestas, que querían participar.

Durante meses trabajamos aspectos de confianza, autoestima y trabajo en equipo. Quedábamos y juntas visitábamos otras organizaciones y servicios sociales del barrio; la idea era conocer de primera mano cómo funcionaban esos recursos para luego poder derivar correctamente a las personas que lo necesitaran. Así confeccionamos una pequeña carpeta con cerca de medio centenar de recursos sobre vivienda, salud, educación, trabajo, formación y ocio y tiempo libre.

Al mismo tiempo, hacíamos teatrillos y pequeñas formaciones para aprender a atender las consultas que les podrían llegar. Y, tres meses más tarde, empezaron a llevar algunos casos reales.

Hoy Mariam me ha contado que el grupo funcionó varios meses pero que luego se disolvió. Supongo que a cada una -como a todos nosotros- le pudieron sus problemas y su día a día, y que en la ONG no supieron darle el suficiente apoyo por falta de recursos humanos en la entidad. O, quizás, la idea de crear el grupo no fue buena desde el principio porque no surgió de las propias mujeres.

He llegado triste a casa pensando que el proyecto fracasó aunque, pensándolo de nuevo, creo que no. A lo mejor no resultó lo que imaginamos al principio pero creo que, a un nivel más micro, a todas nos aportó cosas. Por lo menos, eso me ha dado a entender Mariam.

Mis vecinos contra el cambio climático

El Blog Action Day de este año nos invita a postear sobre el cambio climático. Podemos hablar de refugiados ambientales, advertir que el turismo irresponsable hará desaparecer lugares como el Machu Pichu, recordar que usamos 12 minutos la bolsa del super cuando ésta tarda 500 años en degradarse, etc.

Yo apuesto por rescatar el mapa de los conflictos medioambientales en Cataluña que, hace unos meses, montó la federación Ecologistas de Cataluña con el apoyo de unas 160 organizaciones.

El mapa hace visibles macrogranjas que apuestan por un modelo alimentario intensivo y que no piensan en el medio ambiente, grandes urbanizaciones en zonas forestales que dañan el ecosistema, centrales nucleares, centrales térmicas, agujeros negros en la Red Natura 2000, campos de golf con sistemas de riego abusivos, antenas de telefonía, especulación con el suelo público, contaminación atmosférica... y así hasta superar los ¡200 conflictos ambientales!


La cifra debería preocuparnos porque, siendo egoístas y con una visión limitada, con 200 puntos negros medioambientales por ahí seguro que hay alguno cerca de casa que tarde o temprano nos afectará. Así que, ¿a qué esperamos para unirnos a los vecinos que ya se han movilizado por un entorno más sostenible?

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