jueves, 11 de diciembre de 2008

¿Y tú qué lees?

Cuando empiezo un libro me gusta acabarlo aunque no me enganche, pero confieso que hay dos que se me atragantan: Los puentes de Madison y Las venas abiertas de América Latina. El primero lo empecé hace quince años pero no había llegado a la mitad cuando decidí que no podía más.

Las venas abiertas de América Latina, del gran Eduardo Galeano, lo he empezado a leer cuatro veces pero siempre me atasco en el capítulo de las minas del Potosí. La primera vez que fui a Ecuador me lo llevé en la mochila pensando que era el momento, pero no: en el Potosí lo volví a abandonar y un día al llegar a casa vi que se había convertido en pergamino después de caerse por el retrete y haberse secado al sol.

Un año más tarde, estando también en Ecuador, lo volví a intentar de nuevo pero me enganchó otro libro que me dejaron sobre la historia de dos chavales, los hermanos Restrepo, a los que la policía confundió con otros, los secuestró, los mató y los desapareció. La historia me indignó, y más aún cuando una amiga me advirtió que no sacara el libro a la calle porque era ilegal.

Estos días pienso en algunos de los libros que he leído y en lo que me han enseñado. La culpa la tiene mi amiga Aida, que hace dos meses nos pidió que le dijéramos nuestros tres libros preferidos para explicarlo en su blog y leerlos para conocernos mejor.

Me ha costado mucho decidirme pero al final mis tres recomendaciones son estas: Senderos de libertad, de Javier Moro; El Alquimista, de Paulo Coelho; y Cuatro Amigos, de David Trueba. Aunque hay más: La mujer habitada (Gioconda Belli), Momo (Michael Ende), Espejos (otra vez Galeano)...

Y los que me acabo de leer o estoy en ello: Cuidadores de Mundos (Ander Izagirre), Sin noticias de Gurb (Eduardo Mendoza) y La guerra del fútbol (Kapuscinski).

Gracias, Aida!

4 comentarios:

SUBCOMANDANTE FELIPE dijo...

Pues reconozco que yo tampoco pude con "Las venas abiertas de América Latina"; es más, creo que me quedé más o menos a la misma altura del libro que tú.

Silvia dijo...

Ufff... gracias por tu sinceridad Sub! Pensaba que era un bicho raro por no haberlo podido terminar... aunque en un futuro lo volveré a intentar!

Nuria dijo...

Ainsssssss...Sil, Momo también es uno de mis prefes, me lo regalo mi hermana cuando cumplí trece añitos y yo se lo guardo a Nico para cuando sea un pelín mas mayor.

Bss mil!

Silvia dijo...

Hola wapi! Pues yo creo que me lo voy a tener que leer de nuevo y pronto porque los hombres grises están a punto de atraparme y debería buscar ideas para que no lo consigan!