domingo, 6 de septiembre de 2009

Piedras que hablan

Hace 26 años, Joan y Lourdes llegaron a la casa-ermita de Sant Feliu de Terrassola. Sant Feliuet, como los vecinos la conocen, se levanta sobre la montaña y, aunque ahora se puede ver desde la nueva carretera del eje transversal, durante siglos se ha escondido en el bosque.

No tienen medio de transporte y durante años han vivido casi aislados. Quizás por eso se han convertido en un referente en el lugar, en la voz de la historia que atesora Sant Feliuet.


"La colina de Sant Feliuet era un cementerio precristiano. Los cimientos y la cripta son bizantinos, y la iglesia se construyó encima. Durante la guerra civil se reventó la cripta; Sant Feliuet era un punto estratégico desde donde se controlaban los Pirineos y en sus dos túneles se refugiaban religiosos y chicos que no querían ir a la guerra", explica el señor Joan.

Cuando Joan y Lourdes se trasladaron a Sant Feliuet, la casa, adosada a la ermita desde 1455, no estaba preparada para vivir en ella y la iglesia estaba medio derruida. Y ahí empezó su labor: "El zócalo se mantenía pero había que rehacer el ábside. Un payés nos donó el ábside de una pequeña iglesia que en su tiempo dependía de Sant Feliuet, numeramos las piedras, las trajimos y lo reconstruimos".

La torre, de 40 metros y con un origen defensivo, también se reconstruyó y el interior de la iglesia se rehabilitó. Sólo para reconstruir la pila bautismal de la ermita, Joan y Lourdes dedicaron años. "No se trata de reconstruir lo que está destrozado, sino de limpiar y consolidar", dice Joan, que documenta todas las transformaciones que vive el lugar.

En este duro trabajo han colaborado vecinos y descendientes del antiguo párroco, pero las instituciones casi no han dado su apoyo. Gracias a Joan y Lourdes, las piedras de Sant Feliuet, de momento, nos hablan.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

buenos dias que bonito lugar
me quedo un rato mirando...
mientras suena mraz
http://www.youtube.com/watch?v=zSCLvh5MX8I
que tengas buen lunes
m

Silvia dijo...

buenos días para ti también!

Anónimo dijo...

tengo martes perruno!!!!!!!!
m

Anónimo dijo...

Bonita historia!!! Cómo los has conocido???
A.

Silvia dijo...

Buenos días!

Pues hace dos semanas dos amigas me propusieron ir a pasar dos días a casa de los tíos de una de ellas, y justo era la casa-ermita de St. Feliuet. Me apunté a la salida para desconectar y me encontré con esta historia tan interesante!