miércoles, 10 de septiembre de 2008

¿Botellón en el neolítico?

Años y años de arduas investigaciones y resulta que todo era más sencillo de lo que pensábamos y que hubiera bastado con recordar que una de las cosas que más nos gusta en la vida es tomar una cervecita sentados en una terraza.

Atención: el hombre del Neolítico no se volvió sedentario ni decidió cultivar la tierra para alimentarse mejor. No señor. El motivo fue... la cerveza!

Dicen que lo ha dicho Josef H. Reichholf, biólogo e historiador natural. "Afirmo que la agricultura surgió de una situación de abundancia. La humanidad experimentó con el cultivo de cereales y utilizó el grano como complemento alimenticio. La intención inicial no era hacer pan con el grano, sino fabricar cerveza mediante su fermentación."

Ya me parecía a mi rara la versión que nos han dado todos estos años…

4 comentarios:

Ander Izagirre dijo...

Deberían cambiar el nombre a la era: a partir de ahora, el Neoetílico.

Silvia dijo...

Neoetílico... Me gusta! Tiene glamour y todo ;)

Pues atención a lo que cuenta la wipipedia:

“Otra bebida es la cerveza, que es anterior a los cultivos. Se cree que los pobladores neolíticos calentaban al máximo una piedra hueca conteniendo agua y plantas silvestres, fermentándolo con las mismas hierbas masticadas y escupidas en el líquido.

Este procedimiento se usaba aún en la industria lechera vasca a principios del siglo XX para fabricar cuajada o mamilla (si bien la leche se introducía en recipientes de madera en los que se introducían las piedras calientes).”

Ander Izagirre dijo...

Sí, el método de las piedras rusientes (creo que se llaman así, o rusentes, no me acuerdo) se usó hasta bien avanzado el siglo XX en los caseríos vascos. Espero que lo del escupitajo no fuera una costumbre...

Silvia dijo...

Sí! Rusientes, rusientes, eso dicen el gran google y la rae. Jejeje, si lo de escupir en la cuajada fuera una costumbre y el secreto de su éxito estaríamos ante un gran dilema...