lunes, 18 de agosto de 2008

'He trabajado 90 horas a la semana por 20 dólares'

Hay gente importante y reconocida a la que entrevistas como periodista y te dejan igual. Otras personas anónimas, en cambio, te explican las cosas con tanta sencillez que parece mentira que hayan vivido tantas injusticias.

Una de esas personas es Miriam V. La conocí hace cuatro años, cuando vino de Nicaragua a Barcelona a presentar 'Maquiladoras', un documental que habla de la explotación laboral de miles de personas en las fábricas maquilas.

Miriam podía llegar a trabajar 90 horas a la semana por un sueldo que no alcanzaba los 20 euros, hasta que un día dijo basta. Estas son algunas de las cosas que explica:

  • "Mi jornada empezaba a las 6 de la mañana y acababa a las 8 de la tarde, sábados y domingos incluidos; era una casualidad que nos dieran un domingo libre."
  • "Sólo podíamos ir dos veces al baño y si tardas más del tiempo establecido te quitan parte de la paga."
  • "Una camiseta sencilla para una niña pequeña la pueden vender a 18 dólares, ¡más de uno de mis sueldos semanales!"
  • "Todo lo que producen las maquilas sale al exterior, sólo se instalan en mi país para explotar la mano de obra. Si alguna prenda se queda en el país es porque antes se exportó y regresó con otra marca en la etiqueta."


Me da vergüenza recordar el relato de Miriam y ver que en Europa no sólo pasan de denunciar estas situaciones sino que además se están pensando implantar jornadas semanales de 65 horas.

PD. La foto es de la exposición Maquilas, la explotación laboral del siglo XXI, de CCOO.

2 comentarios:

Ander Izagirre dijo...

La esclavitud del siglo XXI. Zigor Aldama escribió algunos reportajes muy buenos sobre estas miserias laborales en China; estremece comprobar que para nosotros son chollos aquellos productos fabricados por trabajadores explotadísimos (en el blog tengo un enlace al suyo, lo puedes buscar si te interesa). Saludos.

Silvia dijo...

Hola!

Gracias por el enlace a Zigor, no lo conocía y parece que leerlo será entretenido y sobre todo útil para enterarnos de algunas cosas sobre Asia!

Tienes razón, compramos camisetas a 4 euros, mesas de escritorio a poco más y un kilo de tomates por nada sin pensar que, si a nosotros nos resulta barato y hay varios intermediarios en la cadena, la gente que los ha producido no debe tener unas condiciones especialmente dignas...